viernes, 18 de septiembre de 2009



La madrugada aún fría, al ver la niebla espesa a través de la ventana entiendo que no es momento de levantarme, las cobijas aún calientes, mi cuerpo estático al igual que mi lengua, la cual no ha pronunciado palabra desde el día anterior y una boca que guarda la saliva amarga y espesa generada por unas cuantas horas de sueño.

Cierro los ojos y comienza un viaje dentro de mí, me desconozco un poco más que ayer y me detengo un momento en mi estomago vacío, algo ha cambiado, lo siento más vivo, alterado, conmovido, sobresaltado. Ese nido caliente, suave y acogedor ansía ser ocupado pronto.

La sangre que habita la tierra, la misma de la que se alimenta todo ser viviente, es la que fluye en mi cuerpo y lo transforma, se torna más vivo, más sensible, más profundo. La luna y yo, de nuevo somos una sola, las dos nos acariciamos y añoramos sentirnos protegidas, somos tan simples, tan débiles, tan indefensas, tan humanas.

Sangre en los ojos, en los labios, en los pies, en el deseo, en las lágrimas y en esa sonrisa de hermosos colores que solo es interpretada por algunos mortales.

Vida.


ATERCIOPELADOS

28

Álbum: Rio

La sangre no llegó en el día 28
La posibilidad de vida en mi vientre se instaló
Mi cuerpo todo respira de orgullo y esperanza enchida
mi cuerpo todo respira de orgullo y esperanza enchida


(Coro)
La naturaleza belleza gruesa
y espesa se siente a mi mesa
Viene la vida
viene el amor
viene el volumen del vientre inchado
viene la iluminación (bis)


La sangre no llegó en el día 28
Mi ombligo es testigo de mi capacidad de abrigo
dentro de mi vientre amigo, creo un futuro concibo
dentro de mi vientre amigo, creo un futuro concibo

(coro)

Yo me diluyo
en alleluyas
como yo fluyo
ella me arruya
en un murmullo
ella susura
en un murmulla

te ofrezco mi cuerpo por fuera y por dentro
te ofrezco mi aliento
y espiritu sediento
tu cuerpo te caliento
soy carne te alimento
soy tu abrigo en las mañanas frías
pues así lo siento
muestrame aunque en sueños tu distinta cara
y esta bendiciendo mi vida clara.







2 comentarios:

  1. Esos días de sensibilidad, tan inevitables, tan hermosos, tan desdesperantes...
    Es esa sangre ardiente que está en nuestro vientre esperando. Siempre espera, porque da la vida, porque hace que tengamos la capacidad de traspasar el legado de la existencia...

    Sólo la luna podrá comprendernos.

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  2. esos días para conocerse...
    Lauris gracias por ser la participante mas activa de este blog!! de verdad nos hace muy feliz que le dediques tiempito a nuestras palabras.

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