martes, 6 de octubre de 2009

…y vivieron felices para siempre. ¿Solo en los cuentos?


Todo pasa, pasa esta pequeña experiencia de la vida. Dentro de la historia general del mundo, la del individuo es nada, y nada es la de la tierra dentro de la historia del tiempo y de las estrellas. Y dentro del infinito y de la eternidad ¿qué serán esas vidas nuestras?...

Por eso, no se le debe temer a la muerte. Y si no se le teme a la muerte, ¿a qué podemos temer? Se acaba el temor y el desespero y la impaciencia. La palabra de oro es POSEERSE.

Fernando Gonzales.


“Hasta que la muerte los separe”, una frase bastante común en nuestra sociedad, una frase que incluye la fidelidad como principio y que puede ser una condena para muchos, pero ahora no será hasta la muerte, será por toda la eternidad o simplemente no será.

Mañana comienza nuestra vida eterna, mañana comienza la aurora del planeta. Puedo decir que en cuanto a economía habrá cambios, no habrá funerarias, fábricas de ataúdes, armas ni seguros de vida. Seguramente los médicos no tendrán espacio en sus bolsillos para recibir todo el dinero que gastarán las personas tratando de evitar enfermedades y males eternos y los hospitales y clínicas no darán a basto porque no estará la muerte para regular la estadía de sus asistentes. A lo mejor llegará el momento en que los médicos entren en una crisis “existencial” y se sientan impotentes al verse condenados a tratar pacientes de cáncer o SIDA eternamente. Centros de rehabilitación sin asistentes, ¿para qué dejar el vicio si no me va a matar? Y a lo mejor nuestro cuerpo no va a necesitar de alimento o agua para “vivir”, así que no habrá problemas de hambre, desnutrición o pobreza, si el agua es vida ¿para qué consumirla si la vida no existe como tampoco la muerte?

¿Tiempo?, ¿Edad? , ¿Años?; nos acostumbraremos a borrar de nuestro vocabulario estas palabras, no habrá necesidad de contar los años si viviremos eternamente, no tendremos afán y mucho menos temores, miedos, zozobras dadas por la muerte. Posiblemente ahora la gran preocupación será cargar con nuestra existencia por la perennidad. Tendremos existencia infinita para realizar cualquier propósito y llegara un momento en el que tal vez se acabarán las ideas, las ilusiones, los sueños y la pereza invadirá cualquier ser, un afán ausente y una galbana constante, devorados por la monotonía.

¿Para qué hablar de vida si no existe la muerte? , no será vida, simplemente el estado natural de todo ser humano, no se trasciende, no hay temor a lo desconocido. Ni católicos, ni evangélicos, ni budistas, no vamos a seguir esperando la reencarnación o el descanso eterno después de la muerte porque lo tendremos en la tierra, ni el cielo ni el infierno y mucho menos el temor a ser juzgados por Dios. Los deportes extremos no serán para los arriesgados ¡no hay riesgo!, nada de saborear la adrenalina de caer al vacío y no saber si allá abajo nos espera el fin, ¿fin? ¡No existirá el fin! Ni pena de muerte, ni silla eléctrica.

Muy pronto nos veremos perturbados por la sobrepoblación y lo más probable es que gran parte de los habitantes de la tierra nos consideraremos obligados a buscar vida en otro planeta para gozar de una eternidad más cómoda y tal vez será éste el mayor motivo de discordia. ¿Para qué valorar algo o a alguien si no vamos a perderlo? Veremos la evolución de la ciencia, la tecnología, los animales y la de nosotros mismos porque para habitar la eternidad seremos transformados tanto física como mentalmente hasta que llegue el momento en que nos invada la demencia.

Nuestro planeta se irá deteriorando, nos asaltará el caos, muchos tendremos que existir en condiciones miserables sin conocer el fin. No se sabe si el cuerpo se hará más viejo, se mantenga estático o ¿se rejuvenezca? Enigmas que serán resueltos a partir de mañana, cuando nos llegará la vida eterna sin necesidad de encontrar la piedra filosofal o el elixir de la eterna juventud. Si usted desea experimentar una existencia eterna no tome la determinación de quitársela el día de hoy.

Científicos maniáticos dedicaran su “vida” a buscar el elíxir de la muerte y el descanso eterno. Que contradicciones las de esta raza humana, si morimos buscamos ser eternos y si somos eternos anhelaremos la muerte.


Alicia.


1 comentario:

  1. Hey niña alice, este es de tus escritos mas geniales.. .
    vamos vamos por esa pequeña editorial jaja.. te amo niñaaa aliiceee! :D

    CAro p..

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